jueves, 23 de diciembre de 2010

Puntos de vista

Eran las tres de la tarde y me dirigía con mi coche desde Castellón hacia Moncada para asistir a clase de Periodismo Digital, como casi siempre con el tiempo justo para llegar a la hora.
Parecía que sería un día más, sin problemas en la carretera, rutina.Pero nada más pasar Nules los coches empiezan a frenar y no hay señales de obras, en pocos metros ya estoy parado. Lo que primero pensé es que habría obras un poco más adelante. Pasamos unos cuantos metros pero no se veía nada, nadie trabajando en la carretera.
Después de 20 minutos avanzando poco más de un kilómetro, la cosa empieza a ser desesperante y lo peor es que no sabía que había pasado, de lo único que tenía certeza era de que ya no llegaba a tiempo a clase, como pronto llegaría a segunda hora, menos mal que no tenía ese día ningún examen, si esto me pasa mañana, adiós examen. ¡Qué mala suerte!, pensé.
Después de 40 minutos de parón, ya diviso el problema, un camión tirado que bloquea la carretera. En ese momento llegaba una grúa para remolcar el camión, a los coches nos sacaban de la carretera y nos obligaban a rodear por la Vall. Dos horas después de salir de casa llegaba a mi destino, con el susto en el cuerpo pero sano, siempre deja mal sabor ver un accidente.
A las ocho, vuelta hacia casa, ¿qué hago cojo la A7 otra vez o voy por la autopista? Como no hay ninguna carretera que sea del todo segura y la autopista es de pago, decido coger la autovía. Cuando llego a la altura de la Vall, de nuevo cola de coches parados, ¿otra vez?, ¿qué pasa esta vez? ¿obras? no creo, es de noche. El accidente de esta tarde no podía ser porque sólo estaba cortado el carril contrario, ¿otro accidente? no podía ser... 30 minutos otra vez avanzando lentamente cuando diviso un coche de la guardia civil y la SAMU, tres coches accidentados, uno de ellos casi destrozado, pero sin víctimas mortales.
Una carretera, una lotería, ¿el destino, el azar, la suerte? ¿por qué a unos les toca y otros no?.
La primera sensación cuando llegué a clase era de enfado, 2 horas en la carretera, llego tarde... Pero tras ver el segundo accidente ya no me molestó estar media hora parado, si hubiera salido diez minutos antes quizá hubiera sido mucho peor. Llegué a casa tras estar más de tres horas en la carretera y media tarde perdida, era feliz.

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